50 Sombras en la Vida

Estreno de una película que abrió un mundo de posibilidades y conversaciones. No creo que haga falta hablar sobre ella. Personalmente es mucho mejor (como casi siempre) la novela, pero ahí ha quedado, y ya que escasean las películas con un punto erótico en nuestros días, bienvenida sea.

50 sombras de Grey abrió la caja de las ilusiones. Estos días, hablando con conocidas (que desconocen mi status de esposa+), he podido comprobar con diversos comentarios que la mayoría de mujeres viven apenadas respecto a su vida sexual. Desearían conocer a un Grey que las hiciera sentirse mujeres. No estoy hablando de la sumisión de la mujer ante el hombre. No voy por ahí.

En general, percibo frustración sexual. A una incluso, le dije medio bromeando, que porqué no lo buscaba. Uff. Le salieron los colores a la cara, y me dijo que se tenía que conformar con su Antonio.

Dijo que en una próxima vida lo haría diferente. Y yo me pregunto. ¿A qué esperar? ¿Porqué nos conformamos con una vida mediocre cuando podemos disfrutar otra? ¿Por Qué la rutina arruina los matrimonios?

Yo nunca quiero empujar a nadie a hacer nada en contra de su voluntad, o a hacerlo sin disfrutarlo. Me siento muy afortunada de la vida que puedo llevar. Vivo intensamente con mi familia, pero busco espacios de morbosidad con mi marido y amigo del alma. Y eso lleva a no tener limitaciones con respecto a otros hombres.

Si un hombre me gusta, y me siento feliz a su lado, ¿por qué negar esa evidencia? La mayoría dirían que es por fidelidad a tu pareja. No puedes tontear con otros. ¿Y quién dice eso? Para mi, la infidelidad es ocultar sentimientos o pensamientos a tu pareja. Es estar atraída de otro hombre, pero ocultarlo y hacer el papel de esposa feliz. Para mi eso es la infidelidad.

Si a mi me atrae un hombre, y se lo confieso a mi marido, ¿a quién engaño? Y que nadie me venga con la historia de que no te puede gustar una persona si estas enamorada de otro.

Por cierto, últimamente he salido con un amigo. Hemos ido de cine (porque si a mi marido no le apetece un tipo de películas y a mí sí), ¿qué problema es que vaya con un amigo al que nos guste a los dos la película en lugar de forzar ir a verla con mi marido?
Hemos cenado juntos. Hemos bailado juntos. Me gusta mucho. Lo paso a lo grande con él.
Pero tengo muy claro, que mientras mi marido sea como es y sienta lo que sienta por él, voy a estar con él «hasta que la muerte …». ¿Porqué? Porque permite que yo sea la mujer que deseo ser y hacer lo que me apetezca. Por eso le amo. No me limita. Me expande.

Si mi marido hubiera sido un hombre «celoso» tradicional, creo que ya le habría dejado hace tiempo. O eso o viviría reprimida como muchas mujeres, aunque actuando como feliz esposa. ¿Cuántas parejas conocéis que cuando se han separado el comentario es «pero si se llevaban tan bien».

No nos engañemos, la rutina mata a las parejas. A ver, voy a ser fría y estadística. Si llevo 23 años de relación y a una «media» de 2 polvos a la semana (sí, hay temporadas que ese dato es ridículo y otras que no), eso a mi me hacen 2.000 polvos con mi marido (esta estadística me la dio él que es muy técnico). ¿Alguien cree que después de repetir 2.000 veces no es más que difícil sorprender a tu pareja?
Por eso, la rutina mata. ¿Pero si cada vez que lo haces hay un ingrediente nuevo, como un juguete, un rol nuevo, o una experiencia que compartir, no ayuda a convivir sin rutina? Yo estoy segura que si.

Por eso, bienvenida, 50 Sombras de Grey. Al menos, muchas parejas probarán algo nuevo que les dará un nuevo aire a su pareja.

Ha servido para que algunas parejas se atrevan a algo más. Un ingrediente necesario para que la rutina se mantenga alejada.

¡ Que la disfruteis !

 

2 Respuestas a “50 Sombras en la Vida”

  1. Yo hablo en base a mi experiencia y en base a ello puedo concordar totalmente con lo descrito en el articulo. Tengo la suerte de tener una esposa que es una hotwife, casi treinta años casados y aventuras desde nuestro primer año de matrimonio. Desde hace unos ocho años, mi esposa tiene dos amantes regulares, que además son nuestros amigos de confianza. Uno es bisexual igual que yo y por supuesto también disfrutamos entre nosotros. Somos por decirlo de alguna manera un pequeño grupo de amigos con ventaja. Mi esposa tuvo varios amantes durante nuestra vida de casados, con períodos monógamos (confieso que para frustración mía). Ahora con casi 60 sigue siendo deseable, atractiva y sexualmente activa. Mi amada es profesional, nuestra vida es normal igual que cualquier pareja (solo que menos conflictos, con mas transparencia y honestidad, somos amantes, amigos y cómplices). Yo trabajo por turnos lejos de mi hogar, mi esposa en el centro de la ciudad donde tiene su estudio y donde tenemos un departamento propio para disfrutar nuestras aventuras.
    Nos sentimos felices cuando podemos estar juntos, conversamos, nos reímos y gozamos de las cosas simples de la vida. El hecho de que ella disfrute sus amantes me hace feliz, especialmente cuando puedo verla gozar con ellos o cuando llega a casa después de estar con ellos.
    Para nuestros amigos "normales" mi esposa es una dama, profesional exitosa y académica universitaria. Pero cuando estamos a solas con nuestros amigos ella es nuestra reina, atendida por sus tres machos, protegida y cuidada. Cuando ella disfruta, le gusta decir que es una puta con tres machos y ese pensamiento creo que la excita. Y a mi también sobremanera, pues su comportamiento en la cama es realmente el de una puta desatada. No siempre es solo sexo, nuestro departamento es también un espacio para estar tranquilos y tomar un respiro de la vida diaria. A veces pasamos algún fin de semana solos con mi amada, leyendo, disfrutando salir a comer, ver alguna película y poder desconectarnos. De pronto llegan uno o ambos de nuestros amigos y puede que terminemos disfrutándonos en la cama o sencillamente conversando y compartiendo un café, un porro o viendo alguna película juntos. Frecuentemente mi amada sale con ellos al cine u otra actividad, especialmente cuando yo ando trabajando. Mi amada se siente acompañada por ellos y si esta en algún apuro (una falla en el auto por ejemplo) recurre a ellos y ellos encantados de ayudarla.
    La relación con ellos es de amigos de mucha confianza, por los años transcurridos, nos reímos juntos, gozamos juntos. Si no estuvieran, siento que los echaría de menos una enormidad, porque ya forman parte de nuestra vida.
    Siento que soy enormemente afortunado de tener a mi amada, realmente libremente a mi lado y no por obligación alguna. Yo deseo con toda el alma hacerla feliz, gozo con sus placeres y sufro cuando ella sufre. Es el amor de mi vida y ella me demuestra cada día que me ama. ¿Que mas puedo desear en este plano terrenal? Solo deseo llegar a viejo a su lado, mirándonos a los ojos, riéndonos con nuestros recuerdos de aventuras y tomados de la mano.
    Tenemos ya hijos casados y que nos han dado cuatro hermosos nietos. Ellos saben de nuestro estilo de vida (se los informamos cuando nuestra hija me contó que había visto a su madre en actitud comprometedora con otro hombre, uno de nuestros amigos). Se sorprendieron, pero lo aceptaron sin problemas porque nos ven felices y enamorados. Y desde esa vez nunca volvieron a tocar el tema.
    Para ellos, solo deseo que logren encontrar la felicidad al lado de sus parejas y creo honestamente que a pesar de lo atípico de nuestra relación, somos para ellos un buen referente. Cuando han tenido sus problemillas matrimoniales, no titubean en pedirnos nuestro consejo.
    Bueno, mis felicitacione de corazón a la autora de esta página.
    Si las personas se atreviesen a vivir la vida con honestidad y transparencia total dentro de la pareja, el mundo indudablemente sería muy diferente.

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